Muuuuuuu-chas vacas
Vale... os doy permiso para que os riáis un ratillo de Capi, pero sabed, que lo que ocurrió no se lo deseo ni a mi peor enemigo (Bueno.. con el tontolaba ese haré una excepción)
En ocasiones pienso que, al igual que muchos tienen un angel de la guarda que les proteje y cuida, yo tengo un angel que debe estar todo el día fumado de porros con los colegas descojonandose de los embrollos en los que me mete.
El caso es que el sábado salí con mi compañera a hacer senderismo, que es un deporte que hasta yo sé hacer.. rayita blanca y amarilla paralelas = vas bien, rayita blanca y amarilla cruzadas = por aquí no es, rayita blanca y amarilla en ángulo = cambio de dirección. En resumen: sigue durante diez kilometros las rayitas paralelas y verás que bonito. ¿Simple, no?
Pues no. Todo iba de miedo, unos parajes maravillosos, carteles indicando la flora, la fauna.. un bocata-ternera-con-pimientos-y-lata-mahou a la sombra de un magnífico Quercus, manantiales, miradores, mariposas, amapolas.. hasta el kilómetro 8,700 .. ahí se jodió la rumba.
Comenzamos a escuchar, primero, ruidos extrañisimos a lo lejos, tras un collado a nuestra derecha, más tarde pudimos distinguirlo claramente: eran mugidos de vaca: pero no los clásicos, sino una especie de berridos espeluznantes. Por el sonido de los cencerros supimos que además el rebaño venía a gran velocidad hacia nosotros. Aquello no pintaba bien, era hora de poner pies en polvorosa que como decía mi abuela "De valientes están llenos los cementerios".
Tocó correr y buscar refugio, si hubiera ido solo me hubiera encaramado en cualquier árbol, pero no lo estaba, así que desestimé buscar refugio y me centré en que corrieramos juntos y hacia el mejor sitio.Nos adentrandonos en el bosque. Tras perdemos un poco y con el miedo en el cuerpo aún conseguimos volver a ver las indicaciones, y por ende, el camino.
No habríamos recorrido 50 metros cuando, de nuevo, otra vez: los mismos sonidos agónicos de las vacas y sus cencerros a todo meter, pero esta vez venían de frente, por el mismo camino. "¡Corre! ¡No pares, sigue!" Nos volvimos a adentrar en el bosque y esta vez pudimos ver, allá a lo lejos, el rebaño (manada diría yo) de vacas corriendo histéricas colina abajo: aquello parecían los San Fermines en versión femenina. Tras ellas y cerrando el desfile un bonito toro. Y yo vestido de rojo.. Mecagónmistrella!
Ni que decir tiene que el último kilómetro del sendero lo hicimos a paso ligero.
¿Alguien puede darme una explicación de por qué corrían las vacas? Yo soy medio de pueblo y he visto miles de ellas, las he tocado, ordeñado, pastoreado y jamás vi algo así. La mejor teoría que he encontrado es que por allí habría un salobral.
Salud compadres!




3 Comments:
jajajajaj .... que puñetero ... ¿ves? ya me has alegrado el día... me he reido todo lo que he querido .
Si venia el toro detrás, tenia toda la pinta de ser un acoso sexual jejejej.
Sonrisas y un beso :)
Coño! Y el pastor? Serían unas maverick!
Yo flipé cuando me lo contó Ana. Pero también me reí un rato xDDD
Y lo del acoso sexual no lo había pensado, pero encaja
Cuidate tío
Por cierto, soy Nacho
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